El término «lean» fue acuñado por el investigador John Krafcik para describir la producción ajustada de la Toyota Motor Company en Japón, destacando su capacidad para utilizar menos recursos en comparación con la producción en masa (Womack y Jones, 2012).
Según Romaniuk (2018), el lean management es un modelo de gestión innovador que emplea inteligencia y creatividad para trabajar con los recursos disponibles y eliminar actividades innecesarias, conocidas como desperdicios. Cuatrecasas (2010) lo define como una gestión por excelencia, inspirada en el sistema de producción de Toyota, capaz de cumplir con los requerimientos de los consumidores en calidad, coste, rapidez de respuesta, variedad de productos o servicios, y flexibilidad.
Aunque tiene su base en la filosofía de lean manufacturing, adopta el nombre de lean management debido a su enfoque holístico y sostenible, que se expande a todos los procesos de la empresa, incluyendo el ámbito productivo (Văduva, 2011).
El objetivo fundamental del lean management, según Shah y Ward (2007) y, Cuatrecasas (2010), es la eliminación de desperdicios, entendidos como actividades que no generan valor para el cliente interno o externo de los procesos. Esto se logra mediante la reducción de la variabilidad interna, de los proveedores y de la demanda del cliente.
La implementación efectiva del lean management requiere la aplicación de dos técnicas. En primer lugar, la aplicación de los cinco principios del pensamiento lean, definidos por Lledó et al. (2006):
a) Identificación de valor: Definido por el cliente interno o externo, es trascendental si el producto satisface sus necesidades a un precio y tiempo específicos.
b) Identificación de flujo de valor: Conjunto de actividades específicas para entregar un producto acabado al consumidor final, permitiendo identificar actividades que no generan valor.
c) Organización en flujo: Lograr un flujo continuo de procesos sin interrupciones, eliminando esperas en el proceso.
d) Sistema pull: Nivelar el sistema a la demanda del consumidor para evitar la producción en masa.
e) Búsqueda de la perfección: Continuar especificando el valor para el cliente, descubriendo nuevos métodos para optimizar el proceso.
La segunda técnica consiste en decidir qué formas de muda o desperdicio deben atacarse para iniciar la implementación de lean management.
Fuentes:
Cuatrecasas, L. (2010). Lean management: La gestión competitiva por excelencia. Barcelona: Profit Editorial
Lledó, P., Rivarola, G., Mercau, R., Cucchi, D. H., & Esquembre, J. F. (2006). Administración lean de proyectos: Eficiencia en la gestión de múltiples Proyectos. Naucalpan de Juárez: Pearson Prentlce Hall.
Romaniuk, P. (2018). Application of Lean Management in modern Management public administration. Journal of Modern Science, 37(2), 203-2018
Shah, R., & Ward, P. T. (2007). Defining and developing measures of lean production. Journal of Operations Management,, 25(4), 785-805
Văduva, A.-M. (2011). Lean management in Banking. Annals of the University of Craiova, Economic Sciences Series, 4.
Womack, J. P., & Jones, D. T. (2012). Lean Thinking: Cómo utilizar el pensamiento Lean para eliminar los despilfarros y crear valor en la empresa. España: Grupo Planeta